Mt 28,16-20. VAYAN, Y HAGAN QUE TODOS LOS PUEBLOS SEAN MIS DISCÍPULOS.

.

Los once discípulos fueron a Galilea, a la montaña donde Jesús los había citado. Al verlo, se postraron delante de el; sin embargo, algunos todavía dudaron. Acercándose, Jesús les dijo: «Yo he recibido todo poder en el cielo y en la tierra. Vayan, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a cumplir todo lo que yo les he mandado. Y yo estaré siempre con ustedes hasta el fin del mundo» (Mt 28,16-20).

.

Fue llevado al cielo

.

La escena de la Ascensión de Jesús a los cielos es propia del evangelista Lucas:

  •  MATEO incluye el mandato misionero, pero concluye el Evangelio con la promesa de estar con los discípulos «todos los días hasta el fin del mundo» (28,20). No desaparece ante ellos…
  •  MARCOS menciona la elevación de Jesús (16,19), pero es claro que todo el pasaje 16,9-20 ha recogido los relatos de Juan y de Lucas.
  •  JUAN no describe la Ascensión; solo dice que Jesús está por subir «al Padre» (20,17), pero después de eso se sigue manifestando todavía a los discípulos (20,19-21,14).

.

Lucas presenta dos relatos de la Ascensión, con diferencia de fechas:

«Mientras los bendecía, se separó de ellos y fue llevado al cielo» (Lc 24, 51).

«fue levantado en presencia de ellos, y una nube le ocultó a sus ojos» (Hch 1,9).

«El primer día de la semana» (Lc 24,1.13)

«apareciéndoseles durante cuarenta días» (Hch 1,3).

 Tiempo de las manifestaciones
El EVANGELIO concluye el mismo día de la Resurrección. Las únicas manifestaciones de Jesús son ante Simón (no relatada: 24,34), a los discípulos de Emaús y a los Once (24,35-36).

Los HECHOS comienzan con la Ascensión de Jesús, sin definir la cantidad de apariciones de Jesús.

  • se apareció a Cefas
  • y luego a los Doce;
  • después se apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales todavía la mayor parte viven y otros murieron.
  • Luego se apareció a Santiago;
  • más tarde, a todos los apóstoles (1 Co 15,5-7).

Este periodo permite integrar los datos de una tradición muy antigua no registrada en los otros Evangelios.

El acontecimiento Pascual

.

¿Cómo explicar estas diferencias de fechas de la Ascensión en dos escritos de un mismo autor (cf. Hech 1,1-2; Lc 1,1-3)? Una comparación con el ciclo joánico puede ayudar a responder.

En JUAN el mismo día sucede la Resurrección (20,8), la Subida de Jesús (20,17) y el don del Espíritu Santo a los apóstoles (20,22). De esta manera se destaca la unidad de los distintos aspectos de un único acontecimiento.

En HECHOS se separan temporalmente estos aspectos, para poder establecer una comparación con otros episodios de la historia de salvación:

PRIMERA ALIANZA

  • Salida de Egipto
Moisés estuvo en el Monte con YHWH cuarenta días (Ex 34,24) Cincuenta días después de la Pascua se recibe la Ley (Lv 23,16)

NUEVA ALIANZA

  • Resurrección de Jesús
durante cuarenta días Jesús se aparece a los suyos (Hch 1,3). el día de Pentecostés los discípulos reciben el Espíritu Santo (Hech 2,4)

.

Jesús vendrá así como lo han visto subir al cielo

.

Si bien no encontramos en los otros Evangelios una escenificación de la Ascensión, sí encontramos en otros escritos algunas descripciones de la venida final de Jesús desde el Cielo:

 «El Señor mismo, a la orden dada por la voz de un arcángel y por la trompeta de Dios, bajará del cielo, y los que murieron en Cristo resucitarán en primer lugar. Después nosotros, los que vivamos, los que quedemos, seremos arrebatados en nubes, junto con ellos, al encuentro  del Señor en los aires» (1 Tes 4,16-17).

 «Verán al Hijo del hombre venir sobre las nubes del cielo con gran poder y gloria» (Mt 24,30).

 «Mirad, viene acompañado de nubes: todo ojo le verá, hasta los que le traspasaron» (Ap 1,7).

Lucas toma estas imágenes de la tradición y las desarrolla en sentido inverso: Jesús subió al Cielo del mismo modo como se espera que retorne desde allí. Otros escritos desarrollarán, por su parte la misma escena, extendiéndola también a los redimidos:

 «Subiendo a la altura, llevó cautivos y dio dones a los hombres. ¿Qué quiere decir «subió» sino que también bajó a las regiones inferiores de la tierra? Este que bajó es el mismo que subió por encima de todos los cielos, para llenarlo todo» (Ef 4,8-10).

 Los mártires «subieron al cielo en la nube, a la vista de sus enemigos» (Ap 11,12).

.

¿Por qué siguen mirando al cielo?

.

Lucas atiende en Hechos una inquietud que había estado presente en todo su Evangelio: el momento de la llegada del Reino de Dios:

 Jesús «estaba cerca de Jerusalén y ellos pensaban que el Reino de Dios iba a aparecer de un momento a otro» (Lc 19,11).

 «Nosotros esperábamos que fuera él quien librara a Israel. Pero a todo esto ya van tres días que sucedieron estas cosas…» (24,21).

 Los que estaban reunidos le preguntaron: «Señor, ¿es ahora cuando vas a restaurar el reino de Israel?» (Hech 1,6).

El apóstol Pablo había muerto con la esperanza de encontrarse entre «los que vivamos, los que quedemos cuando venga el Señor» (1 Tes 4,15). El transcurso de los años aumentaba la ansiedad en algunos, mientras que otros comenzaban a dudar de que Jesús retornara:

 «Acerca de la Venida de nuestro Señor Jesucristo y de nuestra reunión con él, les rogamos, hermanos, que no se dejen perturbar fácilmente ni se alarmen, sea por anuncios proféticos, o por palabras o cartas atribuidas a nosotros, que hacen creer que el Día del Señor ya ha llegado» (2 Tes 2,1-2).

 «¿Dónde está la promesa de su Venida? Nuestros padres han muerto y todo sigue como al principio de la creación»… El señor no tarda en cumplir lo que ha prometido, como algunos se imaginan, sino que tiene paciencia con ustedes porque no quiere que nadie perezca, sino que todos se conviertan (2 Pe 3,4.9).

.

«No les corresponde a ustedes conocer el momento»

.

Lucas responde a la inquietud dirigiendo la atención de los discípulos hacia la misión que Jesús les encomienda:

«No les corresponde a ustedes conocer el tiempo y el momento que el Padre ha establecido con su propia autoridad. Pero recibirán la fuerza del Espíritu Santo que descenderá sobre ustedes, y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaría, y hasta los confines de la tierra» (Hech 1,7-8).

Para Lucas la venida gloriosa de Jesús no es su resurrección y la presencia del Paráclito (como en Juan), sino la venida al final de los tiempos; mientras tanto, «él debe permanecer en el cielo hasta el momento de la restauración universal» (Hech 3,21).

La partida de Jesús deja espacio para la misión de la Iglesia. Puede enfrentarse al retraso de la parusía dando al presente una tarea positiva que siempre se va completando.

También en Mateo se encomienda una misión a los discípulos, más amplia que la que ya habían desempeñado. Ya no limitada «a las ovejas perdidas del pueblo de Israel» (Mt 10.6):

«Haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y ENSEÑÁNDOLES a guardar todo lo que yo os he MANDADO» (Mt 28,19-20).

Quienes acepten el testimonio de los Apóstoles deben estar dispuestos a que el anuncio de la resurrección  transforme sus vidas: recibiendo las enseñanzas  de Jesús y practicando todo lo que él ha mandado.

.

.

Anuncios

Los comentarios están cerrados.

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: